La excelencia es el arte que se alcanza a través del entrenamiento y el hábito. Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia no es un acto, sino un hábito.
Aristóteles
Sólo podremos alcanzar la excelencia a través del entrenamiento, es decir, la repetición… hasta convertirlo en hábito. Ya decíamos en una publicación anterior que el liderazgo no se improvisa sino que implica el esfuerzo de la virtud y la inteligencia. El éxito depende de un esfuerzo racional y voluntario.
Miguel Angel Cornejo reflexiona también estas palabras de Aristóteles, y nos comparte el camino para lograr la excelencia: “Siembra acciones positivas en tu vida y persevera hasta convertirlas en hábito”. Nos lo explica de una forma muy sencilla en el siguiente video: http://www.youtube.com/watch?v=G7szUokmYF0
Muy interesante el artículo. La excelencia (entendida como “eudaimonia” para Aristóteles) es finalidad, que se conquista mediante hábitos.
Recordemos que la virtud es entendida como “hábito (héxis) selectivo, que consiste en un termino medio relativo a nosotros, determinado por la razón y aquello por lo cual decidiría el hombre prudente”
Felicidades y enhorabuena por este gran blog!
Pablo Petroni
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